En la asignatura de educación física se pretende utilizar los test físicos como instrumento para obtener información sobre el nivel de condición física que tiene cada persona. Los test elegidos miden el desarrollo de tres cualidades físicas muy relacionadas con la salud y por tanto obtener unos buenos resultados implica aumentar las posibilidades de contar con una buena calidad de vida. A pesar de que el rendimiento físico individual está ligado a aspectos genéticos, son los hábitos de vida los que van a determinar donde está nuestro nivel de condición física.
Entre los 11 y los 16 años se establecen muchos hábitos de vida que perduran en la vida adulta, apostar por el bienestar físico y psíquico que te puede aportar el ejercicio físico es algo que tu puedes elegir. Ahora te proponemos que empieces por saber cuáles son tus niveles de partida y que hagas un seguimiento de tu condición física durante tu paso por el instituto. No olvides que tanto la resistencia (relacionada con el aparato circulatorio y respiratorio), como la flexibilidad y la fuerza (relacionadas con la actitud postural) son cualidades físicas que mejoran mucho si lo realizas unos días fijos a la semana.

Con esta gráfica puedes hacer un seguimiento de tu nivel de condición física.

Pincha en el recuadro de la gráfica y se abrirá una página donde podrás registrar tus marcas y la nota que has obtenido con ellas. Inmediatamente se reflejarán en el gráfico de barras. Cada momento de realización de los test se representa en barras de colores diferentes. Lo ideal es que las barras de las tres cualidades estén en niveles altos y que cada año vayan siendo más altas. Si no ocurre así debes hacer una reflexión de cuáles son tus puntos flojos y tratar de poner remedio.



Esta gráfica debes guardarla en tu ordenador y ahí puedes ir completándo los datos cada año.